Convocatoria BECAS.

17/09/2017

Parece ser que con fecha 12 de agosto salió esta convocatoria de becas.

http://www.boe.es/boe/dias/2017/08/12/pdfs/BOE-B-2017-48413.pdf

Nos preocupa mucho que se trate de una nueva “tomadura de pelo” pues habiendo muchas necesidades por parte de las familias de niños y niñas con dislexia, como en otras ocasiones, la renta será determinante para acceder a estas ayudas. Es decir que se quedarán fuera mucha gente por esta causa.

Son muchos los padres y madres que se gastan lo que no tienen en reeducación y nos parece indigno que por parte de las Autoridades Educativas no se ponga en marcha, ya,  y de forma inmediata, una solución adecuada para tanto problema, económico y social, por no decir también moral.

Intentad pedirla online. Y suerte, ya que no son capaces de publicar la renta límite para poder acceder a las ayudas. Muchos serán los llamados pero pocos los elegidos.

Si preferís leer la convocatoria en la Web:

https://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/catalogo/general/educacion/050140/ficha/050140-2017.html#dg3

ADENDA: Para conocer más sobre los umbrales de la renta, pulsad en:

http://www.pap.minhafp.gob.es/bdnstrans/GE/es/convocatoria/560418/document/107343

 

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Denunciando el abandono que sufrimos en la Comunitat Valenciana.

07/09/2017

Padres de niños disléxicos denuncian el abandono de la administración.

Una niña lee un libro en una biblioteca infantil.
Una niña lee un libro en una biblioteca infantil. / EFE/JUAN M. ESPINOSA

Afectados valencianos se quejan de que no reciben ayudas públicas y que tienen que destinar más dinero que otras familias a educar a sus hijos.

MARIA BARBER      Valencia, Miércoles, 30 agosto 2017, 07:20

Las becas, ayudas y subvenciones que concede todos los años el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a los estudiantes españoles han dejado de lado, una vez más, a aquellos niños y niñas que sufren algún tipo de dislexia o problema relacionado con el aprendizaje. Asimismo, desde la Generalitat Valenciana tampoco se les ha concedido ningún tipo de subsidio. Esta es la principal demanda de Manuel Escorial, uno de los responsables de la Asociación Valenciana de Dislexia y Otras Dificultades de Aprendizaje (AVADIS).

Escorial reivindica la necesidad que tienen las familias con algún miembro en esta situación de recibir apoyo económico porque «las personas con dificultades de enseñanza requieren de una educación distinta». Por el contrario, estudiantes con déficit de atención o hiperactividad sí obtienen compensaciones de carácter monetario por parte de instituciones públicas.

«Los niños con dislexia pueden estar estudiando tres horas pero su rendimiento será de 30 minutos», asegura el responsable de AVADIS. Uno de los principales problemas de dichos alumnos es la dificultad de memorización. Su capacidad de retención de conceptos es más limitada que la del resto de personas de su edad y, por tanto, suelen tener más problemas para pasar de curso. A pesar de esto, muchos de ellos son capaces de llegar a la universidad porque «las dificultades de aprendizaje son un obstáculo en unas áreas pero no en otras», reivindica Escorial. Además, suelen ser personas con un coeficiente intelectual medio o alto y con una capacidad de entender el mundo distinta a la del resto de alumnos, explica el responsable de la asociación valenciana de disléxicos.

«Los disléxicos requieren de una educación distinta», asegura Manuel Escorial

Escorial afirma que los padres de los escolares con dificultades de enseñanza «se están gastando el dinero que no tienen en la educación de sus hijos» debido a la falta de ayudas. Esto se debe a la formación diferenciada que precisan estos alumnos y a la falta de ella que se ofrece en colegios e institutos. Como última opción, los progenitores se ven obligados a matricular a sus hijos en academias de reeducación en la que profesionales ayudan a mejorar a los menores en ámbitos como la lectura o la escritura además de reforzar carencia psicológicas. «Todo esto debería estar incluido dentro de los proyectos educativos de los colegios», reivindica el responsable de AVADIS.

«No tenemos ni idea de cuántas personas tienen dislexia. Desde las autoridades no saben darnos cifras exactas porque no hay ningún protocolo de detección temprana del trastorno», denuncia Escorial. Las diferentes formas de entender la afección por parte de los profesionales son la principal causa del problema ya que hoy en día existen más de 30 maneras distintas de definir el trastorno neurológico, afirma Manuel Escorial. Además, en numerosas situaciones los médicos y expertos no reconocen la patología porque se considera que el niño es simplemente «inmaduro» o «un poco desastre» en vez de disléxico, declara Escorial.

Si quieres ver el artículo original, pulsa en la siguiente dirección: http://www.lasprovincias.es/comunitat/padres-ninos-dislexicos-20170829115135-nt.html

Queremos agradecer a María Barber el interés que ha mostrado por nuestras reivindicaciones.


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